21 de Diciembre
1816
El Gobierno envía a San Martín las instrucciones para la campaña que va a iniciar.

1816
San Martín escribe nuevamente a Manuel Rodríguez y reconviene a él y a sus compañeros por haber puesto en movimiento el Sur de Chile antes de lo concertado. ?Siga la guerra de zapa ?agrega textualmente?. Esta y no los disparates que ustedes han hecho nos tienen que salvar?.

1820
San Martín contesta una carta de Pezuela fechada el 19, en la que dice:?Con fecha 31 de octubre tuve la satisfacción de manifestar a usted en contestación a su oficio del 30, que yo no podía ni debía renunciar al titulo de general en jefe del Ejército Libertador sin faltar a mis primeros deberes; y que para cumplir con éstos en lo más esencial, y no pasar en silencio algunas cláusulas de su citado oficio, recurrí al arbitrio de escribir a usted particularmente.

Adaptándose usted a mi estilo por su carta del 3 de Noviembre, quedó entablada desde entonces y ha continuado luego nuestra correspondencia en aquella forma.

Es verdad que usted indicó que se separaría de ella cuando hubiera que tratar algún asunto que exigiese de un modo formal y caracterizado, pero también es cierto que esta indicación por si sola no debía dejar a usted lugar de esperar que yo me abs-tendría de contestar en términos igualmente formales y caracterizados; mucho más que usted de los deberes de mi ministerio público y que me hallaba en igual caso de tener una voluntad superior que observar.

Sin duda fue ya una gran prueba de mi moderación el prestarme a seguir la corres-pondencia con usted de un modo particular para evitar tropiezos que nos exponían a ver dolorosamente interrumpida nuestra comunicación y usted no podía ignorar que si me escribía de oficio era necesario que yo contestase en igual forma haciendo uso de los atributos que me han sido conferidos por mi gobierno, como también que se entorpecería la conclusión de cualquier asunto si se variaba el orden ya convenido de comunicar entre nosotros.

En esta parte como en todo lo demás tengo la satisfacción de haber sabido cumplir con lo que debo a mi carácter oficial y a mis comprometimientos personales conse-cuente a lo que uno y otro nos dicta.

Declárole ?prosigue San Martín? no puedo acceder a lo que usted me solicita en el penúltimo capítulo de su favorecida del 19 del corriente a que contesto y reiterando la firme resolución en que estoy de sostener mi dignidad. Devuelvo el oficio del 14, para que usted resuelva lo que guste sobre el modo en que se me haya de comunicar su contenido.

Pasando a contestar los demás puntos de su ultima carta, debo decir, señor general, que yo se demasiado bien cual es el número de desertores que ha tenido mi ejército y cuanto el que ha sufrido el de usted y a la verdad, la proporción que guardan entre si uno y otro manifiesta que esa asociación tenía y tiene infinita más necesidad de ser purificada que ésta, como que ha habido día que se han pasado a mis filas veintisiete oficiales, prescindiendo del suceso del batallón de Numancia, a que he nombrado a este, y siendo como soy efectivamente amigo de ver satisfechas a las personas que aprecio, permítame manifestarle, que supuesto que usted que la irritación que ha producido aquel acaecimiento en la parte sana contribuye no poco a garantir su comportamiento y a aumentar la confianza de los que mandan, yo cele-braría que usted tuviese iguales motivos de satisfacción.

Me parece inoficioso entrar en mas contestaciones sobre Io agra dable o incómodo de la prisión de Casas-Matas; pero si extraño que hayan sido destinados a ella y permanezcan aun detenidos los prisioneros de Pescadores. No alcanzo a concebir cual sea el empeño de usted en remitirlos a la escuadra, pues no puedo suponer que sea tal la escasez de caballos en esa capital que no permita facilitar sin inconve- nientes el corto número que se necesita para entregar los expresados a mi avanza-da en Chancay. Luego que éstos lleguen serán remitidos los de ese ejército, hacien-do presente a don Francisco Piñeiro y a los oficiales que suscribieron la representa-ción que acompañé a mi última, el párrafo de la carta de usted que trata sobre ellos, para que en vista del espíritu de éstos resuelva lo que crea más conveniente a sus propios intereses y futura seguridad?

1820
La división de Arenales emprende su marcha por la quebrada de Hoyon, hacia la costa, después de una quincena de bien ganado descanso, en busca del Ejército Libertador, para efectuar su incorporación al mismo.

1832
Los esposos San Martín-Balcarce, se embarcan en el puerto del Havre con destino a Buenos Aires, en viaje de bodas.