5 de Diciembre
1820
A mediodía llega Arenales a la villa de Pasco con su división donde acampa, y reconoce después el terreno donde iba a librarse al día siguiente la gloriosa batalla.

1835
San Martín escribe a su yerno Mariano Balcarce, indicándole que al regresar a Francia conduzcan objetos, libros y papeles que había dejado en Buenos Aires; en cambio, le dice, que si otros papeles pueden dejarse en seguridad en esta capital, los dejen aquí. Ya tengo dicho a usted-?añade San Martín- últimamente sobre el reloj. Si él vale la pena de costear su conducción y se halla en estado, tráiganlo, de lo contrario véndalo, si hay comprador. Lo que si les encargo me traigan es mi sable corvo que me ha servido en todas mis campanas de América y servirá para algún nietecito, si es que lo tengo. En cuanto a lo demás, ya tengo escrito con extensión en la suposición de que deben venir contando no volver a América hasta después de mi muerte.

Encargué a usted dos o tres pieles de tigre; no traiga usted más que una, esto es si es buena y a un precio que no pase de diez a quince pesos, a lo más, esto en plata.