6 de Diciembre
1817
El Ejército del Sur, a las órdenes del general O'Higgins, ataca las fortificaciones de Talcahuano, dividido en tres columnas la de la derecha al mando del intrépido coronel Las Heras, la de la izquierda por el valiente teniente coronel Pedro Conde; y la del centro (toda caballería) mandada por el teniente coronel Ramón Freire.

No obstante el derroche de arrojo hecho por los atacantes, estos fueron rechazados con sangrientas pérdidas: quedó muerto el heroico capitán Bernardo Videla, de Ca-zadores de los Andes, varios otros oficiales y muchos soldados; y heridos: los sar-gentos mayores Jorge Beauclief, Cirilo Correa, numerosos oficiales y tropa. Cayó valerosamente muerto el teniente coronel Juan Ramón Boedo (salteño), que halló tan glorioso fin exhortando a sus hombres al asalto, 6 jefes y oficiales muertos y 150 hombres de tropa; y 280 heridos incluso 16 jefes y oficiales fueron el saldo sangriento de la épica jornada.

Los defensores de la plaza pagaron también caro tributo a la valentía de los atacan-tes, pues sus bajas llegaron a 300 hombres y varios oficiales.

1819
San Martín le escribe a O'Higgins manifestándole los terribles males que le afligen y que lo mantienen en la más triste consternación. El día 15 le contesta O'Higgins, expresándole su aflicción por el estado de su salud y diciéndole que los baños de Cauquenes han curado siempre tales enfermedades, y lo invita a marchar inmediatamente a Chile con tal objeto. La cura termal en el Tunuyán no había surtido el efecto deseado.

1820
Se libra la acción del cerro de Pasco, donde el general Arenales obtiene un triunfo sin precedentes, que costó a los españoles 58 muertos, 19 heridos, 343 prisioneros, incluso 28 oficiales; 2 cañones, 360 fusiles, todas las banderas y estan-dartes, pertrechos y cuanto tenían. Los patriotas solo tuvieron un oficial y 4 soldados muertos y 12 heridos. El valiente teniente Vicente Suárez con un piquete de Granaderos bien montados, partió en la madrugada del 7, acompañado de baqueanos indios, y dio alcance al brigadier O?Reilly, al que tomó prisionero en los campos de hacienda de Lauricocha, como a 20 leguas al Noroeste del campo de batalla, próxi-mo ya a tomar el camino de la cordillera de Cajatambo, de donde fácilmente podría dirigirse a Lima.