16 de Abril
1829
San Martín contesta a Fructuoso Rivera su carta del día anterior, explicándole las causas que le impulsan a regresar a Europa que son en distintos términos, las que expresa a Guido en la del 3 de Abril. Al final, agrega: «He aquí, en extracto, General, los motivos que me impulsan a confiarme de mi sueldo, porque firme e inalterable en mi resolución de no mandar jamás, mi presencia en el país es embarazosa. Si éste cree algún día, que como un soldado le puedo ser útil en una guerra extranjera (nunca contra mis compatriotas), yo lo serviré con la lealtad que siempre lo he hecho, no sólo como General, sino en cualquier clase inferior en que me ocupe; si no lo hiciese, yo no sería digno de ser americano».

«Persuádase usted, General, que al hacerle esta exposición no me ha animado otro motivo que el de satisfacer a un hombre cuyos servicios en favor de su país me hacen mirarlo, no sólo con consideración, sino con los sentimientos de amistad que le profesa su afectísimo servidor, Q. S. M. B.».