22 de Abril
1814
San Martín desde Tucumán, escribe a su amigo Nicolás Ro¬dríguez Peña la famosa carta en la que por primera vez bosqueja su plan de campaña transcontinental, para llegar a Lima: «Ríase usted de esperanzas alegres. La patria no hará camino por este lado del Norte, que no sea una guerra permanente, defensiva, defensiva y nada más; para eso bastan los valientes gauchos de Salta, con dos escuadrones buenos de veteranos.

Pensar en otra cosa es echar al Pozo de Airón hombres y dinero. Así es que yo no me moveré, ni intentaré expedición alguna. Ya le he dicho a usted mi secreto. Un ejército pequeño y bien disciplinado en Mendoza, para pasar a Chile y acabar allí con los godos, apoyando un gobierno de amigos sólidos para acabar también con los anarquistas que reinan. Aliando las fuerzas, pasaremos por el mar a tomar a Lima; es ése el camino y no éste, mi amigo.

Convénzase usted que hasta que no estemos sobre Lima, la guerra no se acabará.

Deseo mucho que nombren ustedes alguno más apto que yo para este puesto: empéñese usted para que venga pronto ese reemplazante y asegúreles que yo aceptaré la intendencia de Córdoba. Estoy bastante enfermo y quebrantado; más bien me retiraré a un rincón y me dedicaré a enseñar reclutas para que los aproveche el gobierno en cualquier parte. Lo que yo quisiera que ustedes me dieran cuando me restablezca, es el gobierno de Cuyo. Allí podría organizar una pequeña fuerza de caballería para reforzar a Balcarce en Chile, cosa que juzgo de grande necesidad, si hemos de hacer algo de provecho, y le confieso que me gustaría pasar mandando este cuerpo».

1821
Las tropas de Miller se reembarcan en el SAN MARTIN y zarpan rumbo al Sur; regresando los demás buques de la escuadra al Callao.

1880
A las nueve de la mañana, zarpa el VILLARINO del puerto del Havre, cambiando un saludo de 21 cañonazos con las baterías de la plaza.