1821
Muere en Sayán, victima de los padecimientos sufridos en las campañas del Perú, el coronel Pedro Conde, jefe fundador del Batallón 7 de los Andes, que en aquellos momentos parte de la división del general Arenales en la segunda campaña de la Sierra. Conde fue uno de los más distinguidos del Ejército Libertador, dice el coronel José I. Arenales en su famosa Memoria de dicha campaña.

1849
Desde Lima, el mariscal Castilla contesta a San Martín su carta del 15 de Febrero del mismo.? Muy sensible me es saber por su estimada citada carta que a consecuencia de la inestabilidad de la paz en Francia, y de la confirmación de su enfermedad de la vista, nos priva Ud, de la satisfacción de verle entre nosotros durante sus días. Quizá restableciéndose la primera, y mejorando la segunda en este ultimo tercio de mi periodo constitucional, se resigne Ud. a vivir en un país que, aunque pequeño por su reducida población, es sincero amador de Ud. por los servicios que le debe como a su caudillo en la lucha de la independencia?.

A continuación le transmite detalles del sofocamiento de la conspiración del general Iguain en Julio anterior y de otra que estallé el 21 de Febrero ppdo., capitaneada por los generales San Roman y Torrico, y de acuerdo con Ballivian y Flores. A raíz de estos sucesos, Castilla convoco un Congreso extraordinario que debía instalarse del 11 al 12 de Junio. Culpa a los marinos franceses de haber conducido a bordo de uno de sus buques al general Ballivian.

En mi carta del 13 ?le dice textualmente? me tomé la libertad de llamar la atención de Ud. sobre otro diverso e importante objeto hablo del estandarte de Pizarro y el expediente de Santa Rosa de Lima, que cuando Ud. se retiro del Perú llevó consigo, como recompensa mas distinguida a los servicios que Ud. había prestado a la Republica.

Suponiendo, como debo suponer, que Ud. quiso poseer aquellos trofeos por un tiempo determinado, o a lo más durante sus días que celebraría fuesen perdurables, y tomándome la confianza de ser intérprete de su voluntad, que siempre juzgué honrosa y amigable al Perú, creo que Ud. recibirá con agrado mi indicación, y se servirá decirme su opinión y ultima disposición respecto del estandarte de Pizarro y expediente de Santa Rosa, que creo deben volver a esta Republica, sino antes, inmediatamente después de los Días de Ud.