28 de Junio
1832
Rivadeneira le escribe a San Martín:?Usted hizo muy bien en abandonar a Bruselas y pasarse a Francia huyendo del cólera morbus para salvar la vida de su amable hija; más yo y todos los hombres sensibles y buenos amigos hubiéramos querido que no hubiera parado hasta arribar a Buenos Aires en donde según las circunstancias del día y por las noticias que me han dado, es usted tan necesario para consolidar un gobierno, sea cual fuere, unitario o federal.

Lo que importa es cortar de raíz esa furibunda guerra que han exterminado todas las provincias del Plata. Hoy reina la paz; Quiroga llama a usted como a un redentor político para que haga la felicidad de su patria; si es así no debe usted negarse.

Cansado el cielo de tanto castigo, ha inspirado a Quiroga un pensamiento digno de acierto, porque empleando usted sus buenos talentos, su experiencia, su marcada prudencia y sus mobles ideas, se lograra todo, y hasta el Paraguay se unirá a su metrópoli?.

Después de exponer su pensamiento político en lo relacionado con San Martín y el papel pacificador que en su entender puede éste desempeñar en las cosas del Plata, Rivadeneira aborda el tema económico y contestando a las solicitudes de San Martín, le dice:?Bien creo de la delicadeza de usted el honroso motivo que lo ha demorado en Paris: pero a esta fecha habrá usted recibido dos mil pesos en dos partidas y mil más que el señor Alvarez manda ahora. Yo le hablé al presidente Gamaarra con todo el interés y vehemencia que me inspira el particular amor y noble consecuencia que profeso a usted para que mandara darles cuatro mil pesos con el fin de que fácilmente pueda usted restituirse a Buenos Aires.

Se lo previne a Alvarez, lo vio con el propio objeto y me dice que nada podemos adelantar sobre mi súplica. Este hombre tan raro, como Reyes, han olvidado lo que debieron a usted en Huaura y en Lima y que solo una revolución pudo colocarlos en el solio supremo. Y después prosigue ?Yo ignoraba hubiese usted mandado sus poderes al señor O'Higgins para que cobrase sus 9.000 pesos de la pensión anual y no los sueldos?esta distinción es a usted favorable como al tiempo de la liquidación lo hice presente en la tesorería general y al mismo Alvarez-,cuyos poderes lo habían constituido en su presente apoderado. Arribó aquí Iglesias y me aseguró traía los poderes para la recaudación de cuanto a usted se le debía?.