1821
La División de la Sierra llega al pueblo de Matucana, distante 19 leguas de Lima; lugar donde se acantono para descansar después de 16 días de penosas e ininterrumpidas marchas. Arenales despacho desde Casa-Palca, primera población de la quebrada de San Mateo, al coronel Francisco de Paula Otero, que como otros, marchaba como emigrado, para que se adelantara a Lima a informar verbalmente a San Martín circunstancialmente de todas las novedades y estado de la División. El infatigable Otero llego a Lima el mismo día 25, a fin de llenar su cometido.

1821
San Martín expide un bando, anunciando a los peruanos de que el próximo sábado 28 se proclamará solemnemente la Independencia del país, y para que tal acto revista la importancia que corresponde, invita al vecindario a que adorne e ilumine sus casas en las noches del viernes, sábado y domingo, para que con las demostraciones de jubilo, se den al mundo los mas fuertes testimonios del interés con que la ilustre capital del Perú celebrará el día primero de su independencia, y el de su incorporación a la gran familia americana.

1822
Riva Agüero se dirige al Delegado Torre Tagle pidiendo la deposición del ministro Monteagudo, diciendo en el petitorio ?que firmaban numerosos peruanos encabezados por Riva Agüero? que todos los disgustos del pueblo dimanan de las tiranías, opresivas y arbitrarias providencias del ministro de Estado don Bernardo Monteagudo.

El mismo día, el ministro Monteagudo presentó su renuncia del elevado cargo que ejercía, firmando la aceptación de aquella el marqués de Trujillo, perteneciente al Consejo de Estado.

1822
En esta misma fecha, Bolívar escribe al Protector, diciéndole: Es con suma satisfacción, dignísimo amigo y señor que doy a Vd. por la primera vez el titulo que mucho tiempo ha mi corazón le ha consagrado. Amigo le llamo a Vd. y este nombre será el solo que debe quedarnos por la vida porque la amistad es el único vínculo que corresponde a hermanos de empresas y opiniones; así yo me doy la en hora buena porque Vd. me ha honrado en la expresión de su afecto.

Tan sensible me será el que Vd. no venga hasta esta ciudad como si fuésemos vencidos en muchas batallas, pero no, Vd. no dejara burlada el ansia, que tengo de estrechar en el suelo de Colombia, al primer amigo de mi corazón y de mi patria.

Como es posible que Vd. venga de tan lejos para dejarnos sin la posesión positiva en Guayaquil del hombre singular que todos anhelamos conocer, y si es posible Tocar. No es posible respetable amigo, ya espero a Vd. y también iré a encontrarlo donde quiera que Vd. tenga la bondad de esperarme; pero sin desistir que Vd. nos honre en esta ciudad. Pocas horas como Vd. y dice, son bastantes para tratar entre militares; pero no serán bastantes esas pocas mismas horas, para satisfacer la pasión de la amistad, que va a empezar a disfrutar de la dicha de conocer el objeto caro que se amaba solo por opinión, sólo por la fama.

Reitero a Vd. mis sentimientos más francos con que soy de Vd. su más afectísimo apasionado servidor y amigo Q. B. S. M. ? S. BOLÍVAR.

1822
En esta fecha, San Martín llega a la isla de Puna, próxima a Guayaquil, en su viaje para esta ciudad.

Es en la isla de Puna, que se trasladan a bordo de la MACEDONIA el ministro Salazar, el almirante Blanco Encalada, el general La Mar y el coronel Rojas, desde la fragata PROTECTOR, para cumplimentar a San Martín, a quien pusieron al corriente de los sucesos recientemente acaecidos.