15 de Agosto
1821
-San Martín lanza un decreto por el que se reconoce como deuda nacional del Perú los atrasos del ejército y de la escuadra, así como las ofertas hechas por el General a ambos. Al mismo tiempo crea la medalla con el lema: YO FUI DEL EJERCITO LIBERTADOR, de oro para los oficiales y de plata para las demás clases.

La misma distinción para los individuos de la escuadra con el mote que dirá: YO FUI DE LA ESCUADRA LIBERTADORA.

1850
Rosas contesta a San Martín su carta del 6 de Mayo, en la que le decía: Aunque mis ocupaciones son de un tamaño tal que están en suma desproporción con el tiempo que puede darles, no obstante, por largas que fuesen las cartas de usted, cuanto mas la del 6 de Mayo próximo pasado, me daría siempre descanso y estimulo para rehacer mis fuerzas en esta lucha de negocios siempre crecientes.

Si en el último mensaje, como en otros anteriores, he hecho el debido homenaje a la memoria de usted, ha sido, entre otras consideraciones, porque me ha cabido la suerte de consolidar la independencia que usted conquistó, y he podido apreciar sus afanes por los míos.

Puesto que una multitud de objetos colocados en un cuadro, pueden sólo ser abarca-dos desde la distancia, ya se habrá usted apercibido con más calma que yo, del torrente de dificultades que debo atravesar para poner la patria en salvo y colocarla en el camino limpio que debe seguir.

Mi último mensaje puede haber parecido minucioso, pero a mi ver, el edificio social se ha desplomado en Europa porque sus hombres de Estado, elevados siempre en las altas regiones de la política, no descienden a cuidar tantos pequeños elementos que, abandonados en la obscuridad, carcomen la base del poder más sólido. Usted sabe cuanta influencia ejercen las más pequeñas causas en las grandes empresas.

No era, pues, de extrañar, ni justo, que recordando los méritos que han contraído los gobernadores de las provincias y otros muchos individuos subalternos nombrados en el mensaje, el nombre ilustre de usted no figurase en primera línea, cuando su voto imponente acerca del resultado de la intervención ha sido pesado en los consejos de los injustos interventores.

Sólo me resta devolver a usted, a nombre de la Confederación Argentina y mío las felicitaciones que nos dirige, deseando que el viejo soldado de la independencia pueda vivir largos años en salud, para que veamos nuestra querida patria independiente, tranquila, libre y feliz.

Estos son igualmente los deseos constantes de éste su sincero amigo y compatriota.