2 de Agosto
1821
San Martín expide su primer mensaje al pueblo Peruano, en el que dice que una buena parte de su empresa libertadora se ha cumplido, ?pero la obra quedaría incompleta ?añade?? y mi corazón poco satisfecho si yo no afianzase para siempre la seguridad y la prosperidad futura de los habitantes de esta región.

Sigue diciendo que desde que desembarco en Pisco anunció que por el imperio de las circunstancias se hallaba revestido de la suprema autoridad y que era responsa-ble a la patria del ejercicio de ella. No han variado aquellas circunstancias puesto que aun hay en el Perú enemigos exteriores que combatir y por consiguiente, es de necesidad que continúen reasumidos en mí, el mando político y militar.

Continúa diciendo que 10 años de revolución en Venezuela, Cundinamarca, Chile y Provincias Unidas del Río de la Plata, le han hecho conocer los males que ha ocasio-nado la convocatoria intempestiva de congresos cuando aun subsistían enemigos en aquellos países: primero es asegurar la independencia, después se pensara en esta-blecer la libertad sólidamente. La religiosidad con que he cumplido mi palabra en el curso de mi vida pública me da derecho a ser creído, yo la comprometo ofreciendo solemnemente a los pueblos del Perú que en el momento mismo en que sea libre su territorio, haré dimisión del mando para hacer lugar al gobierno que ellos tengan a bien elegir. La franqueza con que hablo, debe servir como un nuevo garante de la sinceridad de mi intención. Yo pudiera haber dispuesto que electores nombrados por los ciudadanos de los departamentos libres designasen la persona que había de gobernar hasta la reunión de los representantes de la nación peruana; más, como por una parte, la simultánea y repetida invitación de gran número de personas de elevado carácter y decidido influjo en esta capital para que presidiese a la administración del Estado me aseguraba un nombramiento popular, y por otras había obtenido ya el asentimiento de los pueblos que estaban bajo la protección del Ejército Libertador, he juzgado más decoroso y conveniente el seguir esta conducta franca y leal que debe tranquilizar a los ciudadanos celosos de su libertad.

Cuando tenga la satisfacción -?dice para terminar- de renunciar al mando, y dar cuenta de mis operaciones a los representantes del pueblo, estoy cierto que no encontraran en la época de mi administración aquellos rasgos de venalidad, despo-tismo y corrupción que han caracterizado a los agentes del gobierno español en América. Administrar recta justicia y a todos, recompensando la virtud y el patriotismo y castigando el vicio y la sedición en donde quiera que se encuentre, tal es la norma que reglara mis acciones mientras esté colocado a la cabeza de esta nación.

A continuación San Martín pasa a declarar que quedan reunidos en ese día en su persona el mando supremo, político y militar de los departamentos libres del Perú, bajo el titulo de PROTECTOR; que el ministerio de Estado y de Relaciones Exterio-res estará a cargo de don Juan García del Río, que el ministro de Guerra y Marina lo será el teniente coronel don Bernardo Monteagudo, auditor de guerra ya en el ejérci-to, y el de Hacienda, el doctor don Hipólito Unanúe, que había sido ya secretario del despacho en el gobierno colonial.

1823
Fallece en Buenos Aires dona Maria de los Remedios de Escalada de San Martín -habiendo recibido todos los sacramentos? cuyos restos mortales fueron sepultados el día 3 de Agosto en el Cementerio del Norte, según partida de defunción firmada por el Dr. Julián Segundo de Agüero.