1820
Terminado el desembarco del Ejército Libertador, el general San Martín procede a la formación de una división de vanguardia, cuyo comando otorga al general D. Juan Antonio Álvarez de Arenales, fijándole como punto de avanzada y de observación la hacienda de Caucato, a legua y medía de Pisco por el Norte y situada en el camino de Lima. El resto del Ejército Libertador se estableció en el valle de Chincha y demás haciendas próximas, fijando San Martín su C. G. en Pisco.

1822
El teniente coronel Arriola, con 50 hombres, derrota una partida de 300 rebeldes Moyo-bambinos, los que al fin tuvieron que ceder y retirarse al otro lado del río Tonchuma, en el pue-blo de la Habana.