1816
En la sesión del Congreso de Tucumán de la fecha, leyóse un pliego del Director Pueyrredón, significando al Congreso la conveniencia de investir al general en jefe del Ejército de los Andes, coronel mayor D. José de San Martín, con la capitanía general y tratamiento de Excelencia, según se había hecho con Belgrano.

El Congreso accedió a lo propuesto El Director Supremo comunicó al interesado esta resolución del Congreso desde Buenos Aires, el l7 del mismo mes y año.

1821
Monteagudo le reitera a Cochrane la orden de abandonar los puertos perua-nos, pues en vez de darle cumplimiento, había formado en línea frente al Callao, en actitud agresiva, alarmando al Gobierno patriota y consternó al pueblo. El mismo Almirante dice en sus Memorias categóricamente: Las órdenes del Protector de mar-charme a Chile no las cumplí: primero, porque habiendo el mismo faltado a la fideli-dad que debía a aquel Estado, no tenla derecho de ingerirse en la Escuadra; y segundo, porque como las fragatas españolas andaban aún cruzando, mi misión no estaba cumplida hasta que las capturase o destruyese.

1821
El ministro de Guerra y Marina, coronel Bernardo Monteagudo dirige una extensa y notable nota al almirante Cochrane, en la que puntualiza innumerables cargos contra este último, que aclaran la conducta por demás irregular adoptada por Cochrane desde que se puso en marcha la expedición libertadora del Perú.

1834
Desde Grand?Bourg, San Martín escribe a Guido: He prometido a usted en mi última remitirle la contestación del bribón de Moreno. Ahí va el resto del protocolo; ahora bien, qué partido puede sacarse de un pícaro de tal tamaño? No he encontra-do otro que el de montar este asunto, pues aunque me quedaba el recurso de haber marchado a Londres y darle una tollina de palos, el resultado hubiera sido que la opinión del país habría padecido. Es cierto que él no ha escrito a Zabala pero me consta por habérmelo asegurado un mexicano, que el encargado de negocios de México en Londres le había escrito por encargo de Moreno. En conclusión repito lo que dije en mi anterior que casi todos los enviados americanos no se ocupan en más que en hacer trampas y chismear; yo no veo a otro que a los de Chile y de Bolivia y esto muy de tarde en tarde.

Hace pocos días he regresado de tomar los baños de mar que me han hecho mucho bien, Io que me promete pasar un invierno mejor que el pasado.